El Diario Oficial de Galicia ha publicado el martes 27 de enero el decreto pionero en España para regular las microcredenciales en el ámbito de la formación para el empleo y avanzar en la respuesta que está desarrollando el Gobierno autonómico ante una de las principales necesidades del comprado laboral actual: facilitar la formación de las personas trabajadoras en competencias muy concretas, de manera flexible y directamente conectada con el que demandan las empresas.
De este modo, Galicia contará por primera vez con un sistema oficial que permitirá a las empresas crear formación corta, práctica y certificada según sus necesidades reales, al tiempo que facilita a las personas trabajadoras acreditar competencias específicas de forma ágil y reconocida, sin depender de itinerarios largos o rígidos. Este modelo se complementa con el resto de la oferta formativa, se alinea con las recomendaciones de la UE y contribuye a mejorar la empleabilidad y reforzar la competitividad empresarial.
A nivel técnico, las microcredenciales son certificaciones digitales que acreditan conocimientos, competencias o capacidades adquiridas a través de experiencias de aprendizaje breves, prácticas y orientadas al comprado. Incluyen siempre una evaluación final y están diseñadas con la participación directa de los sectores productivos. Por ejemplo, una *microcredencial puede acreditar que una persona domina un nuevo proceso digital en una empresa o sabe emplear herramientas de análisis de datos. O un clúster puede identificar una necesidad común y transformarla en una experiencia de aprendizaje no formal, corta -de entre 10 y 100 horas de duración, tal y como establece el decreto- práctica y con evaluación, cuya superación da lugar la una certificación digital verificable que la persona podrá incorporar a su currículo.
Un marco oficial con garantías e implantación progresiva
En concreto, el decreto crea y regula -de la mano de los principales agentes del comprado laboral y cumpliendo con un compromiso electoral- el Marco Gallego de microcredenciales para el Trabajo. Este establece las reglas para diseñar, impartir, evaluar y certificar este tipo de formación corta, garantizando su calidad, utilidad y reconocimiento. A través de este marco, las microcredenciales contarán con un sistema público de calidad, verificación y rastreabilidad, lo que facilitará su reconocimiento oficial y reforzará la movilidad profesional de las personas trabajadoras.
El decreto entrará en vigor el 27 de febrero y su implantación será progresiva a lo largo de los próximos meses, apoyada en el despliegue del sistema de calidad -que garantizará el estándar común- y en nuevas herramientas digitales que permitirán consultar, verificar y compartir las microcredenciales de forma sencilla, con hitos como la cuenta personal de formación, accesible online. Estos nuevos recursos estarán vinculados a EMi, cuya aplicación estará disponible este mismo año.
En la práctica, las microcredenciales amparadas por este espacio tendrán una duración corta, podrán impartirse de forma presencial, en línea o mixta e incluirán siempre la evaluación final. Toda la información se publicará en un portal digital común accesible para personas y empresas, facilitando la inscripción y el seguimiento de las certificaciones obtenidas.
Formación ágil a la medida de las empresas y a favor de la empleabilidad
Este nuevo marco permitirá que empresas, clústeres, asociaciones profesionales o colegios profesionales de cualquier sector puedan, una vez acreditados segundo el recogido en el decreto, crear formación específica para las competencias que realmente necesitan, sin depender de catálogos cerrados o centralizados. Las futuras microcredenciales homologadas facilitarán a las empresas reducir tiempos de adaptación a los puestos de trabajo, procesos o nuevas tecnologías; mejorar los procesos de selección y promoción interna y acelerar la incorporación de talento con competencias ya acreditadas.
Para las personas trabajadoras -ocupadas o desempleadas-, las microcredenciales son una vía rápida para actualizar competencias, adaptarse a cambios tecnológicos y mejorar sus oportunidades laborales sin tener que cursar formaciones largas. Al tratarse de certificaciones acumulables y compatibles, podrán incorporarlas a su cuenta formativa y presentarlas ante las empresas como acreditación oficial de competencias específicas.
Fuente: Xunta de Galicia.