El mercado laboral español arranca este 2020 en una buenaposición si miramos lo que ha ocurrido en la última década y a pesar lossíntomas de agotamiento de la última mitad de 2019. Cerramos el año con laocupación en máximos históricos y según recuerda el último informe de Asempleo,aunque la tasa de paro es aún elevada, "parece situarse cerca de su nivelestructural de equilibrio", tal y como recoge El Economista en unainformación.

Hasta aquí las noticias positivas. Y es que a partir de lasegunda mitad de 2019 se ha frenado la mejora en el empleo. Ha habido menorestasas de crecimiento de la ocupación y de reducción del paro y el informerecuerda que algunos colectivos de trabajadores vulnerables (como es el caso delos jóvenes) que aún no han conseguido recuperarse de los efectos de la crisisahora sufren ese frenazo.

Uno de cada tres jóvenes españoles que desean trabajar noconsigue encontrar un empleo. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) deltercer trimestre de 2019 la tasa de paro joven es del 31% y si miramos unamedia de con las tasas de trimestres anteriores Asempleo considera que setrataría de un 33%. No son buenas noticias para nuestros jóvenes (entre 16 y 24años) a pesar de que están bastante mejor que en 2013 cuando la tasa de jóvenesen paro llegó a alcanzar el 55%.

El 12,8% de los jóvenes españoles de menos de 25 años(534.600 jóvenes) son ninis (ni estudian ni trabajan), porcentaje que seencuentra entre los más altos de la Unión Europea y que sólo superan Italia yGrecia, según datos de Eurostat.

El colectivo nini lleva reduciéndose desde el año 2012.Según Asempleo el nivel actual de ninis es el más bajo en un tercer trimestredesde 2006 y durante el último año, el tamaño de este colectivo ha menguado un20%, especialmente debido a la contracción de los inactivos que no cursanestudios, que representan el 4,9% de la población joven, 3,3 puntos menos que aestas alturas del año pasado. No obstante, la ralentización del mercado detrabajo está afectando al grupo de ninis desempleados.

Durante el último año este grupo se ha reducido apenas en un0,7%, lo que representa la menor caída en un tercer trimestre desde 2012. Eneste sentido, las perspectivas de enfriamiento de la economía y del mercadolaboral durante el año 2020 pueden dificultar que el colectivo nini sigareduciéndose.

El informe constata además que el abandono escolar tempranoincide directamente en el peso del colectivo nini ya que uno de los factoresdeterminantes del desempleo juvenil es el nivel formativo de su fuerza detrabajo. Cuanto más formada esté la población activa de un país, mayor será sunivel de empleabilidad y, por tanto, menor será la incidencia del desempleo.

Según los últimos datos de población de julio de 2019, enEspaña hay 4,2 millones de jóvenes entre 16 y 24 años. De ellos, el 27% (1,1millones) tiene un empleo, el 12,5% (500.000 personas) está en paro y el 60,4%(2,5 millones) son inactivos. Al cierre del tercer trimestre de 2019, el númerode parados jóvenes (entre estas edades) que no cursan estudios era de 329.500personas, el 63% del total de parados jóvenes, mientras que los inactivos queno cursan estudios sumaban 205.000, apenas el 8% del total de jóvenesinactivos.

Las perspectivas laborales de los jóvenes se vendificultadas por el abandono escolar temprano, que ha ralentizado su ritmo dereducción durante el último año y que se encuentra próxima a su nivel deequilibrio y, por tanto, "sin mucho margen de seguir reduciéndose",según el informe.

Se trata de la población de entre 16 y 24 años que no hacompletado el segundo nivel de educación secundaria y que no sigue ningún tipode curso. Pues bien, en España la tasa de abandono temprano se encuentraactualmente en el 14,9%. Lleva reduciéndose desde hace varios años pero todavíasigue por encima de la media de la Unión Europea.

Lo malo es que el ritmo de reducción de este abandono se haralentizado y Asempleo cree que se debe a dos factores principalmente. Por unlado, la mejora de las perspectivas laborales en sectores como la hostelería oel comercio ha podido reducir los incentivos para seguir estudiando, dado quelas posibilidades de encontrar un empleo sin exigencias formativas hanaumentado. Por otro, y desde un punto de vista estructural, es posible que latasa de abandono temprano de los estudios se encuentre cerca de su nivel deequilibrio, y, por tanto, resulta difícil que continúe reduciéndose a ritmosaltos, con independencia del punto del ciclo económico.

A nivel autonómico, el informe constata una "estrecharelación" entre el abandono escolar temprano y el peso del colectivo nini.Así, las comunidades situadas en el Sur y Este presentan los valores máselevados en ambos indicadores, mientras que las del Norte y Centro seencuentran en una posición relativamente mejor. Sin embargo en el caso deciertas regiones del Norte peninsular, como Cantabria, Navarra o Cataluña, hanaumentado los ninis.

"La ralentización provocará que los colectivosvulnerables no vean mejorada su situación en 2020. Entre ellos, los nini, quehan visto frustradas sus capacidades de engancharse a las oportunidades que haofrecido la recuperación del mercado de trabajo. Pese a su reducción durante larecuperación, sigue en niveles muy elevados (12,8% de los jóvenes) y su procesode disminución está dando síntomas de finalización", ha subrayado el presidentede Asempleo, Andreu Cruañas.

Cruañas cree que 2020 "será un año complicado"para el mercado laboral, "lejos" de la evolución de años anteriores.En este sentido, considera que el papel de las empresas de trabajo temporal(ETT) debería ser "determinante" porque ayudaría a "darencaje" a colectivos de difícil inserción.