El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que la Xunta impulsará una norma de microcredenciales pionera en España para potenciar la capacitación laboral alineada con las necesidades del tejido productivo.

En palabras del titular del Gobierno gallego, esta medida está relacionada con la apuesta de la Xunta por la “microformación a través del sistema de microcredenciales”, “algo por lo que la Unión Europea apuesta” y que sirve para cambiar el sistema de formación al “adquirir rápidamente y de manera sencilla” nuevos conocimientos y habilidades útiles para nuevas líneas de producción o actividades “en un mercado de trabajo dinámico”.

En este sentido, en el Consello de la Xunta celebrado hoy, el conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González, informó hoy del acuerdo de inicio del procedimiento para la elaboración del Anteproyecto de decreto por el que se regulará el marco gallego de microcredenciales para el trabajo.

Según señaló el presidente, ante el inmovilismo del Gobierno central frente a las recomendaciones europeas en este ámbito —Consejo de Europa del 16 de junio de 2022— y sin que se produjera en todo este tiempo ninguna regulación a nivel estatal, en Galicia “sí lo estamos haciendo”, considerando prioritario promover, en el marco de sus políticas activas de empleo, un nuevo modelo formativo para el ámbito laboral más ágil, flexible y no reglado que contribuya a impulsar las oportunidades laborales y la capacitación continua de las personas trabajadoras —tanto ocupadas como desempleadas— al mismo tiempo que dé respuesta a las competencias específicas que “demandan las empresas” y los sectores productivos, en el marco de las rápidas transformaciones del mercado de trabajo actual.

Se trata, por lo tanto, de una normativa absolutamente pionera en España con la cual el Gobierno gallego —cumpliendo además con uno de sus compromisos electorales— regulará los criterios y las características de estas microcredenciales para el trabajo, como su duración, adecuación a las necesidades y demandas de los sectores, evaluación o certificación por parte de los empleadores, garantizando y velando por la calidad, transparencia y accesibilidad de estas tipologías formativas no regladas.

En este contexto, el primer paso del proceso de tramitación consiste en la apertura del plazo de consulta pública —a través del Portal de transparencia y gobierno abierto— para solicitar la opinión de la ciudadanía y de las diferentes organizaciones y asociaciones respecto a la elaboración de este marco regulador, que estará vigente desde mañana 18 de marzo hasta el 21 de abril de 2025. Esta fase previa tiene como finalidad que la sociedad y los grupos de interés puedan trasladar sus opiniones y aportaciones sobre el anteproyecto de decreto.

Futuro marco normativo

Para el Ejecutivo autonómico, las microcredenciales para el trabajo —entendidas como la certificación que acredita una competencia adquirida a través de una formación breve, focalizada y alineada con las demandas actuales y emergentes del mercado laboral— son una herramienta estratégica para promover el equilibrio entre la oferta y la demanda, favoreciendo que las personas puedan adquirir nuevos conocimientos y habilidades para su constante desarrollo profesional. A su vez, las empresas, asociaciones profesionales y clústeres podrán participar activamente en la detección de las necesidades de cualificación, así como en el diseño, ejecución y emisión de las microcredenciales, y se les permitirá adaptarse proactivamente a las necesidades del mercado y cubrir rápidamente sus vacantes con mano de obra cualificada. Esto favorecerá el impulso de la competitividad y la productividad del conjunto de sectores, desde las TIC hasta las energías renovables, pasando por la industria, los servicios o la salud, adaptándose al rápido avance tecnológico y a los nuevos requerimientos competenciales de su personal.

Con esta medida, y en consonancia con las ya referidas recomendaciones europeas, Galicia será la primera comunidad autónoma española en promover un reglamento de este tipo, adaptado a las nuevas exigencias de un escenario en constante cambio, al establecer los principios y directrices en este ámbito tanto para los alumnos como para las propias empresas, empleadores y proveedores de formación. También incorporará mecanismos para su reconocimiento y acreditación por parte de empresas y entidades formativas, vinculando los resultados de aprendizaje con la clasificación ESCO.

La meta final es la consolidación de un nuevo modelo formativo para el trabajo —complementario a la educación oficial, que incluye herramientas como las microformaciones de carácter formal— que rompa con la rigidez de los itinerarios lineales y potencie una oferta eficaz para hacer frente a los desafíos actuales y futuros, favoreciendo el reciclaje de la población activa y promoviendo las transiciones laborales. Además, permitirá asegurar una reserva estratégica de talento que fortalezca las perspectivas de crecimiento regional.

Impulso a la formación flexible y a la carta

Este futuro decreto permitirá potenciar la apuesta estratégica de la Xunta por una formación flexible como un eje fundamental para fomentar más y mejor empleo de calidad, así como para dar respuesta a grandes retos como la cobertura de vacantes. Así, el marco normativo permitirá profundizar en el impulso de las formaciones no regladas de corta duración y ajustadas a las necesidades de las empresas —promoviendo ahora su regulación y estandarización— que la Xunta ya estaba apoyando a través de órdenes como la nueva edición del Bono Talento Empresa, dotada con 2 M€, o los convenios firmados con nueve clústeres y entidades representativas de la economía, con una inversión de 7,5 M€, para que los sectores diseñen y ejecuten sus propias acciones. En paralelo, el decreto complementará la oferta vinculada a la educación reglada —entre las cuales se incluyen las microformaciones formales de grado A—, previstas en la convocatoria a la carta del tejido productivo abierta actualmente, con un presupuesto de 4M€.

En este contexto, cabe señalar que Galicia sigue reclamando al Gobierno central una mayor flexibilidad en los fondos finalistas de formación para el empleo, con el objetivo de reforzar y potenciar la eficacia de estas políticas activas de empleo, buscando atender las demandas de empresas y trabajadores ocupados y desempleados.


Fuente: Xunta de Galicia.