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El salario bruto subió un 0,9% en España en 2018, hasta 23.003 euros.

Los salarios volvieron a crecer en 2018 como consecuencia de la recuperación económica. Según la Encuesta Anual de Costes Laborales elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario anual bruto creció un 0,9%, hasta 23.003 euros. Se trata de un ritmo de crecimiento muy superior al registrado en los dos años anteriores, cuando se mantuvo prácticamente plano (0,1%) o incluso decreció hasta 22.771 euros, como sucedió en 2016.

El total del coste que representa un trabajador al año creció por encima de los salarios, un 1,1%, hasta 31.085 euros. De esa cifra, casi tres cuartas partes las componen sueldos y salarios. Las cotizaciones sociales, que suponen la parte no salarial más importante de estos costes, se redujo el año pasado apenas una décima, hasta representar un 23,1% del total. Con todo, es previsible que en el actual ejercicio el peso de este coste aumente notablemente como consecuencia de las medidas tomadas por el Gobierno el pasado mes de enero para aumentar los ingresos de la Seguridad Social.

Las estadísticas ofrecidas por el INE muestran un salario mediano que tiene como extremos sectores como el de la energía, en el de los costes laborales más altos, y la hostelería, en el de los más bajos. Así, en el primer caso, el coste laboral por trabajador ascendió a 75.835 euros, más de un 2% que el año anterior mientras que en el segundo, aumentaron un 1,26%, hasta 19.083 euros, casi cuatro veces menos.

También hay grandes diferencias territoriales. País Vasco, Madrid y Navarra son las comunidades donde más altos son los costes laborales y los salarios. En el otro lado se sitúan Extremadura, Canarias y Andalucía.

El coste neto que tuvieron que pagar las empresas por cada trabajador ascendió a 30.883,4 euros en 2018, un 1,1% más que en el año precedente.

Si se tienen en cuenta las subvenciones y deducciones públicas, que ascendieron a 202,3 euros, el coste bruto por trabajador alcanzó los 31.085,7 euros el año pasado, con un avance anual también del 1,1% respecto al ejercicio 2017.

El 74% del coste bruto lo constituyeron sueldos y salarios, mientras que las cotizaciones a la Seguridad Social, que ascendieron a 7.187,4 euros por trabajador, representaron el 23,1% del total. De este modo, salarios y cotizaciones supusieron el 97,1% del coste bruto.

Además de estas partidas, casi 412 euros anuales se destinaron a beneficios sociales por trabajador (cotizaciones voluntarias a seguros y planes de pensiones, prestaciones complementarias a la Seguridad Social, etc.); 208,69 euros a otros gastos derivados del trabajo (indemnizaciones por fin de contrato, ropa de trabajo, transporte, etc.); 192,1 euros a indemnizaciones por despido, y 82,3 euros a formación profesional.

En 2018, el 94,1% de los empresas regulaban sus condiciones laborales mediante convenio colectivo, con efectos sobre el 88,2% de los trabajadores, cifras similares a las de 2017.

El 2,1% de los centros de trabajo con convenio, representativos del 3,8% de los trabajadores, vieron modificadas sus condiciones de trabajo durante el año pasado. Tanto el porcentaje de centros que modificaron las condiciones de trabajo como el de trabajadores afectados subió ligeramente respecto al año 2017.

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