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El Gobierno de Murcia se fija como objetivo para final de año que cuatro de cada diez empresas formen a sus trabajadores.

El Gobierno de Murcia se ha fijado como objetivo cerrar este año subiendo cuatro puntos el porcentaje de empresas de la Región que forma a sus trabajadores a partir de la formación bonificada. De esta manera, si en 2016 esta cifra se situaba en el 35,5 por ciento de las entidades inscritas en la Seguridad Social, el compromiso planteado por el Gobierno regional es alcanzar el 39,5 por ciento al término de 2017, lo que equivaldría a cuatro de cada diez empresas.

El impulso de este tipo de formación para trabajadores en activo también se recoge en las medidas que contempla la ‘Estrategia por el Empleo de Calidad’, y para el año 2020 se establece que el porcentaje de empresas que utilicen estos fondos para formar a sus trabajadores alcance el 50 por ciento.

La formación continua bonificada es un sistema que permite a las empresas ofrecer programas formativos a sus empleados a partir del porcentaje de las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social de las empresas y trabajadores. Con ese dinero, los empresarios pueden financiar cursos para mejorar las habilidades y competencias profesionales de sus empleados, así como adquirir nuevas aptitudes con las que reforzar el desempeño de sus trabajos.

El director general del SEF, Alejandro Zamora, participó en una mesa redonda organizada por la Federación de Empresarios del Metal (Fremm), con el objetivo de dar a conocer a los empresarios del sector este tipo de formación para trabajadores en activo. Asimismo, la jornada ha servido para mostrar buenas prácticas para gestionar eficazmente la formación en la empresa.

Durante su intervención, Zamora destacó que “es fundamental que las empresas sean conscientes de la importancia de la formación continua de sus empleados, porque con trabajadores más formados tienen más posibilidades de crecer, mejorar su competitividad y mejorar su posición en el mercado”.

Además, “la formación también beneficia a los trabajadores, ya que los empleados con mayor formación tienen más posibilidades de permanecer en el mercado laboral y de ascender a puestos de responsabilidad”, añadió.

La impartición de estos cursos representa un coste cero tanto para la empresa como para el trabajador, y es la entidad la que, además, puede decidir qué formación específica impartir, y cómo y cuándo realizarla. Igualmente, la empresa puede desarrollar esa formación por sí misma o bien agruparse con otras empresas y delegar todos los trámites en una entidad organizadora.

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